miércoles, 31 de marzo de 2010
lunes, 29 de marzo de 2010
La infancia de la Posguerra

Los juegos eran de lo mas sencillo, nada de maquinitas, la rayuela, la Tangana, el escondite, la pita ciega llenaban nuestras horas libres, y a pesar de su sencillez nos divertíamos mucho, éramos FELICES, y llenabamos el pueblo de risas y alegría.Mi juego preferido era andar a los ñeros, me

Sin embargo y pese a lo que puedan pensar los niños de ahora, no gozábamos de todo el tiempo que quisiéramos para jugar, porque en cuanto teníamos uso de razón, debíamos trabajar en algo, en lo que fuese, nada de vaguear. Ir a las ovejas, a las cabras, al a fuente a buscar el agua, al molino llevando el burro de ramal con la molienda era lo mas común. La escuela para los privilegiados, al menos ir todos los días, o durante varias años seguidos, yo solo fui hasta los 10 ya que en mi pueblo no la había y teníamos que desplazarnos a otro. Todo jugaba en nuestra contra. Tampoco contábamos con carretera ni luz, se alumbraba con carburo o gas, y las veladas también acompañaban unas nuestras noches; las cuales, aunque fueran a media luz, las recuerdo de lo mas agradable. En aquella época cualquier tipo de encuentro degeneraba en fiesta, es decir, cualquier acontecimiento que requiriera d



Como anécdota contar que

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